Sobre el autor de este blog
Esta entrada fue escrita por alguien a quien el autor de
este blog inspira desde el 2018, todos los días, de muchas maneras distintas.
Como te gusta atrapar y describir la belleza de todo
aquello que te cautiva, sin importar si son personas, edificios, comida o
situaciones, me pareció justo dejar también registro de tus cualidades y de el,
casi, prodigio que ha sido, entre tanta gente, coincidir en esta vida contigo.
Simpatía, pasión, sensibilidad, elocuencia… son algunos de
los sustantivos que me vienen a la cabeza cuando intento buscarte sinónimos.
Pero, particularmente en mi vida, eres mucho más que eso: eres mi aliento para
tener ganas de poder con todo, pero también mi lecho en los días en los que la
energía no alcanza. Eres mi admirador número y, al mismo tiempo, uno de mis ídolos.
Eres mi recordatorio diario de que el mundo es un lugar hermoso siempre que lo
miremos con los ojos correctos y de que la vida es un camino mucho más
apasionante si lo camino de la mano de alguien como tú.
Se me ocurren muchas maneras de celebrar el poder llamarte “amor”.
Un plato de pasta con mucho queso, una copita de vino y frutas, tus canciones
favoritas en sus versiones en vivo (obvio), un paseo por las calles de Buenos
Aires, el hermoso escenario que ha tenido nuestra historia; o simplemente regalarnos
una tarde en la que solo seamos tú y yo, para recordarnos que somos reales, que
somos magia. Pero hoy, hoy solo será inmortalizar una parte de ti y de nosotros
en estas líneas.
Eres un montón de recuerdos hermosos, de conversaciones
intensas, de lágrimas que nos secamos juntos, de risas, danzas y canciones
improvisadas. Eres esas películas europeas que nunca llegaría a saber que
existen si no fuera por ti, eres las poesías que sientes que pudiste haber
escrito tú, eres tus risas escandalosas que me avergüenzan un poco cuando
estamos en público y el ruido que haces en las mañanas sin importar que yo siga
dormida. Pero, sobre todas las cosas, eres la convicción de que el amor que
soñamos sí es posible y las ganas de construirlo todos los días. Eres la
ilusión de una historia de dos que aún tiene muchas páginas por escribir.
Gracias por cruzar tu camino conmigo, por tomar mi mano y
dejarme tomar la tuya. Gracias por querer y hacer todos los días especiales,
gracias por ver la belleza en todo y por enseñarme que somos uno.
Con el amor más grande del mundo, un pequeño homenaje para
el autor de este espacio. Te amo, Gerardo José.
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