YO



EQUIPO.

La pregunta más importante para conocer a alguien es ¿Que quieres?
Se la hice a un niño hace casi 20 años y me respondió:  Jugar  y si le hacemos a la misma persona 20 años después probablemente quiera seguir jugando, porque es el propósito de lo que vinimos a hacer a esta vida, pero se nos fue olvidando, nos fuimos olvidando de quienes somos, es más me atrevo a decir que no sé si alguna vez lo supimos en realidad ¿Quiénes somos?


La historia de este niño la voy a contar solo para que nos demos cuenta que todos en este mundo somos lo mismo, no importa cual haya sido nuestro contexto, nuestro pasado, nuestro hoy o que queremos para nuestro futuro, todos queremos jugar.
Se llama igual que su papá, que quiso un hijo varón para seguir el negocio familiar, su mamá es un ángel a veces más callada de lo que debería, por no decir ausente, una hermana menor terriblemente creativa, independiente, capaz, con criterio propio, lo que hubiese querido ser el protagonista. Pero no hagamos un juicio de valor, hoy no, vamos a ver todo desde lo más neutral posible.

Él tiene las ganas de cambiar al mundo, pero tiene miedo, pero sabe que lo más importante es cambiar su mundo interno, así es la única manera cambiar lo que ve afuera.
Sabe que tiene el potencial para hacerlo, las ganas, el ingenio, la creatividad, pero tiene miedo.
Él estudió lo que quisieron sus padres y la verdad no le desagrada, ser Arquitecto forma parte del CREAR que tanto le gusta, pero no le prende fuego el pecho cuando le pasa por la cabeza hacer eso por siempre, aunque los por siempre son todos mentira, porqué solo tenemos el hoy para ser.
Él siempre buscó un equipo, no se le daba mucho eso de jugar solo, desde muy pequeño buscó estar acompañado, tanto así que hoy se da cuenta que nunca estuvo solo, aunque un par de veces por muy acompañado que estuviera, en su corazón él sentía que estaba solo, porque siempre buscó afuera lo que siempre estuvo dentro de él.
Siempre apoyó los proyectos de los demás, los sueños de los demás, es más vivió la vida de los demás, por la creencia de no saberse merecedor de su vida misma, de sus propios sueños.

Sin embargo siempre consiguió lo que quiso, externo obviamente, conoció el mundo con su increíble abuela Luisa, que es lo más parecido a un ídolo que puede tener en este momento, se graduó, hizo sentir orgulloso a una familia entera, tuvo un montón de novias, increíbles mujeres de las cuales sacó lo mejor de cada relación para irse construyendo de a poquito cada vez que salía roto. Hasta una vez se casó, cuando el no creía en los para siempre y así siguió ganándose la aprobación de afuera. Vieron que lo de afuera siempre es muy inestable, si pones tu felicidad en manos de tu familia o de tu pareja o de tu trabajo, si alguno de esos se va, se va todo a la mierda, cosa que tuvo que aprender a la fuerza, llegó la oscuridad muy densa, muy difícil, siempre que pienso en cómo describiría la depresión, pienso en que es un lugar muy oscuro con muy poco aire, aire muy denso, muy difícil de respirar, con una existencia cada vez más pesada y que eso lo llevo a querer irse de este mundo, cosa que intentó dos veces sin éxito obviamente y que tal vez eso lo llevo a cuestionarse.

Eso le cambió la vida, hasta donde llegaría un niño que solo quería jugar por conseguir amor? cuántas vidas ajenas tenía que vivir para darse cuenta que, cerrando los ojos su universo interno lo tenía todo? Tener tan cerca la idea de la muerte lo acercó a lo fácil que es vivir.
Dejó un trabajo y una relación que no lo hacían feliz, fue un buen comienzo, pero se recuerdan que todo aquello que está afuera no nos puedo llenar internamente?


El fuego interno no miente, tus sueños son tuyos siempre, tu instinto rara vez falla, pero más importante aún, tu corazón es tu mejor termómetro, se han dado cuenta que cuando estamos haciendo las cosas que nos gustan nuestro corazón físico está en paz? no importa que tanto miedo tengamos, me lo repito a mí mismo, vivamos que es más fácil que no vivir, nuestros padres ya vivieron, nuestros amigos tienen su vida, que importa lo que diga la gente allí afuera, no importa, es mucho más importante llegar a dormir con la sensación de hacer lo que siempre soñamos: JUGAR.

Hoy me pregunté quién soy, después de tanto tiempo y paso algo mágico, hice las paces con el niño que fui y con el hombre que veo en el espejo y llegamos a la conclusión de que vamos a hacer un buen equipo, la buena noticia a todo esto es que sigo siendo un niño que quiere jugar y probablemente si lo logro voy a cambiar el mundo.  

Buenos Aires , Argentina.
2 de abril del 2020.
Gerardo Mendoza.



"Las palabras son un bien. Las palabras son un espejo, una caricia entre los dedos, un pulso que domina el aire y un eco que nos repite lo que puede ser que nunca sea. Las palabras son un intento. Las palabras me hacen sentirme capaz de todo aunque todo sea nada. Y yo las abrazo, a veces con prisa y otras sin fuerzas, porque cuando todo se apaga, ellas son las únicas que pueden dar luz"

Elvira Sastre.


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